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Tarjeta de sellos de papel o en el móvil: cuál le conviene a tu negocio

Para cafeterías, peluquerías y tiendas · 4 min de lectura · Actualizado el

La respuesta corta

La tarjeta de papel es la forma más rápida de empezar y no le pide nada al cliente, pero se pierde, se olvida en casa y no te dice quién vuelve. La del móvil va siempre encima, te deja avisar al cliente y te enseña quién viene y quién no. Si tus clientes repiten a menudo, compensa la del móvil.

Lo que la tarjeta de papel hace bien

La de cartón tiene virtudes que no hay que despreciar. Se entiende sin explicarla, no pide el teléfono ni ningún dato, no necesita que el cliente tenga el móvil cargado y se da en un segundo, con el cambio.

También es algo físico: está en la cartera y a veces aparece en el momento justo. En un negocio con mucha clientela que no usa el móvil, o donde casi todo el mundo está de paso, puede ser suficiente.

Dónde se queda corta

Los problemas del papel los conoce cualquiera que haya tenido una:

  • Se pierde, se moja o se queda en la otra chaqueta. El cliente pierde el sello de ese día o acaba con dos tarjetas a medias.
  • Un tampón se copia con facilidad, y nadie lo comprueba en caja.
  • No sabes quién es tu cliente. Ni cuántos vuelven, ni quién ha dejado de venir, ni quién está a un sello del premio.
  • No puedes decirle nada. Si lleva tiempo sin aparecer, no tienes forma de recordarle que le espera su premio.

El último punto es el que más pesa. Una tarjeta de papel solo funciona cuando el cliente ya está en tu local.

Lo que cambia con la tarjeta en el móvil

El móvil va siempre encima, así que el sello no se pierde. En el iPhone, la tarjeta se guarda en Apple Wallet y cada sello puede llegar como aviso a la pantalla de bloqueo, con los que le faltan.

Tú, a cambio, sabes quién se ha apuntado, cuándo vino por última vez y quién tiene un premio sin canjear. Y puedes escribirle: felicitarle el cumpleaños, recordarle que le falta un sello o decirle que hace tiempo que no le ves. En WithMico esos avisos se pueden dejar programados para que salgan solos.

Lo que pide: que el cliente dé su nombre y su teléfono, y que tú le expliques para qué. La mayoría lo entiende si se lo dices claro y en una frase.

Lo que se sabe de cómo funcionan las tarjetas de sellos

Un estudio de la Universidad de Columbia siguió la tarjeta de una cafetería en la que diez sellos daban un café gratis. Los clientes compraban café más a menudo cuanto más cerca estaban del premio. Al ganar el primero aflojaban un poco, y volvían a acelerar al acercarse al segundo.

Eso pasa con papel y con móvil. La diferencia es que con el móvil tu cliente ve cuánto le falta sin tener que buscar la cartera, y tú puedes recordárselo justo cuando está a punto de conseguirlo.

Cómo decidir, y cómo cambiar sin perder a nadie

Unas pistas para elegir:

  • Si tus clientes vuelven cada semana o cada mes, la del móvil te devuelve mucho más de lo que pide.
  • Si casi todo es cliente de paso que no repite, la de papel puede bastar.
  • Si tienes clientela fiel que no se lleva bien con el móvil, mantén las dos durante un tiempo.

Si das el paso, respeta los sellos de cartón: pásalos a la tarjeta nueva cuando el cliente venga, retira la vieja en ese momento y pon una fecha a partir de la cual ya no sellas en papel. Para montarla, tienes los pasos en cómo hacer una tarjeta de sellos digital.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor una tarjeta de sellos de papel o en el móvil?

Si tus clientes repiten a menudo, la del móvil: no se pierde, te dice quién vuelve y te deja avisarles. La de papel es más rápida de empezar y vale para negocios de paso o con clientela que no usa el móvil.

¿Puedo tener la de papel y la del móvil a la vez?

Sí, durante la transición. Lo importante es que cada cliente tenga una sola: cuando alguien pase a la del móvil, súmale los sellos del cartón y retira el cartón.

¿Y si un cliente no tiene smartphone?

Sigue sellándole en papel. Es mejor tener dos sistemas un tiempo que dejar fuera a un cliente fiel.

¿Qué hago con las tarjetas de papel que ya he repartido?

Respétalas. Pon una fecha límite, avisa en la caja y pasa los sellos a la tarjeta del móvil cuando cada cliente venga. Nadie debería perder lo que ya había ganado.

Fuentes