Cuántos sellos poner en una tarjeta de fidelización
Para cafeterías, peluquerías y tiendas · 4 min de lectura · Actualizado el
La respuesta corta
Los justos para que el premio llegue en un plazo que tu cliente vea cerca y que el regalo te salga a cuenta. Multiplica los sellos por los días entre visitas: con diez sellos, un cliente diario llega en dos semanas y uno mensual tarda casi un año. Si viene poco, pon menos sellos.
La cuenta: cada cuánto vuelve tu cliente
No hay un número de sellos que sirva para todos. Lo que importa es el tiempo que tarda tu cliente en llegar al premio, y eso sale de una multiplicación: sellos por el tiempo que pasa entre una visita y la siguiente.
- En una cafetería con clientes que vienen cada día laborable, diez sellos son unas dos semanas.
- En una peluquería con clientes que vienen una vez al mes, esos mismos diez sellos son casi un año.
- En una tienda donde se compra una vez por semana, son unos dos meses y medio.
Pregúntate si tu cliente se seguirá acordando de la tarjeta cuando le falten dos sellos. Si el premio queda tan lejos que no se lo cree, la tarjeta no le hará volver.
Lo que te cuesta el premio
El otro lado de la cuenta es el tuyo. Con diez sellos y un café de premio, regalas un café por cada diez que te pagan. Mira tu margen en ese producto y decide si te compensa.
Si no te sale a cuenta, tienes dos palancas: subir los sellos o cambiar el premio por algo que te cueste menos y apetezca igual. Casi siempre es mejor tocar el premio que alargar la tarjeta, porque una tarjeta larga desanima justo a los clientes que menos vienen. Tienes ideas en premios para la tarjeta de sellos de una cafetería.
Por qué conviene que la tarjeta no empiece vacía
En un estudio publicado en 2006, dos investigadores repartieron tarjetas en un lavadero de coches. Unas eran de ocho sellos y empezaban vacías. Otras eran de diez sellos y llevaban dos ya puestos. En las dos había que lavar el coche ocho veces, pero completó la tarjeta el 34 % de quienes la tenían empezada, frente al 19 % de quienes empezaban de cero.
La lección para tu mostrador: que nadie salga con la tarjeta a cero. Ponle el sello de su primera compra el mismo día que se apunta. Según el mismo estudio, el efecto es mayor cuando hay un motivo para el regalo, así que díselo: «este es el de hoy».
Por dónde empezar según tu negocio
Puntos de partida, para ajustar después con lo que veas:
- Cafetería o bar con clientes de cada día: una tarjeta de entre ocho y diez sellos llega al premio en pocas semanas.
- Peluquería, barbería o estética, con visitas separadas por semanas: pocos sellos, para que el premio no quede a un año vista.
- Tienda de barrio: depende de cada cuánto se compra. Si es cada semana, como una cafetería con menos visitas. Si es de vez en cuando, mejor pocos sellos y un premio claro.
Si dudas entre dos números, quédate con el más bajo. Es más fácil alargar una tarjeta que se gana demasiado rápido que recuperar a quien abandonó una que no se acababa nunca.
Cuándo cambiar el número, y cómo
Deja pasar unas semanas y mira tus datos. Si casi nadie llega al premio, son demasiados sellos o el premio no apetece. Si todo el mundo canjea y no te compensa, son pocos o el premio es demasiado caro para ti.
Al cambiarlo, respeta lo que tu cliente ya tiene: avisa antes, no le quites sellos y deja que termine la tarjeta que empezó con las condiciones con las que empezó.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos sellos poner en una tarjeta de fidelización?
Los que hagan que el premio llegue en un plazo que tu cliente vea cerca y que el regalo te salga a cuenta. Multiplica los sellos por los días entre visitas. Para clientes diarios suelen ir bien entre ocho y diez; para visitas mensuales, menos.
¿Es mejor una tarjeta de diez sellos o de cinco?
Depende de cada cuánto viene tu cliente. Diez sellos tienen sentido si viene a menudo, como en una cafetería. Si viene una vez al mes, como en una peluquería, con diez el premio queda a casi un año y cinco funcionan mejor.
¿Puedo regalar un sello al apuntarse?
Sí, y conviene que la tarjeta no empiece vacía. En un estudio con tarjetas de un lavadero, las que ya llevaban dos sellos se completaron bastante más que las que empezaban de cero, aunque en ambas hacían falta las mismas visitas.
¿Qué hago si nadie llega al premio?
Baja el número de sellos o cambia el premio por uno que apetezca más. Avisa del cambio y respeta los sellos que tus clientes ya tienen.